martes, 16 de marzo de 2021

CUARENTA MIL AÑOS SIN TI, de Paula Gil

El 15 de marzo comentamos CUARENTA MIL AÑOS SIN TI, de Paula Gil García.

Después de publicar la novela, Paula Gil escribe un relato que completa ciertos detalles que habían quedado sugeridos en el texto, pero que el argumento no permitía concluir: PERMAVIRUS

Y en la reunión tuvimos la oportunidad de hablar con la autora (abajo a la izquierda)




NUESTROS COMENTARIOS:

Es una novela entretenida, que se deja leer con facilidad. El lenguaje es sencillo, sin complicaciones gramaticales, directo, moderno, sin pretensiones, no pretende demostrarnos su cultura. El argumento es más parece un thriller en un mundo con avances técnicos, con un ritmo sostenido, sin llegar a trepidante, un tanto a saltos. Tiene un primer desenlace, la matanza en la Colonia Attacher, que  tiene su emoción, aunque podría irle bien un poco más de detalle, de emoción.  El segundo, al final del libro, está  bien aunque echo de menos un acercamiento más progresivo. Yo veo en la historia dos partes, la primera, el thriller, la huida, centrada en el tema de la clonación de homínidos,  es la mejor, aunque me gustaría más evolución,  menos saltos; la segunda parte da un giro bastante desconcertante, desaparece el problema de la clonación y se centra en el cambio climático y finalmente en una pandemia. Esta última para la veo escrita un poco rápida,  como si quisiera acabar de alguna manera, la complejidad de los temas y su dramatismo piden un relato más pausado y detallado. Los personajes los veo bastante planos, apenas apuntan es aspecto psicológico y no se les ve evolucionar a pesar del dramatismo de los hechos. El aspecto emotivo apenas tiene presencia, sería interesante conocer las sensaciones y sentimientos de los protagonistas en situaciones tan dramáticas y con relaciones tan intensas.

César

La novela nos muestra un futuro que prácticamente ya está en el presente (vientres de alquiler, robótica, clonación, cambio climático, etc.). Si bien la resurrección de los extinguidos neandertales es un tema más complejo, pero que ya podría estarse planteando, dadas las investigaciones que, respecto a animales extinguidos como el mamut, se están llevando a cabo por científicos rusos, chinos y norteameamericanos.

El problema es completar la secuencia del genoma del animal extinguido, para ello el deshielo de los polos puede ser crucial, pues pueden aparecer animales prácticamente completos, y como no, homínidos (neandertales, denisovanos, homo florisiensis, etc.), que podrían permitir obtener su genoma y por lo tanto su clonación.

El ser humano siempre ha tenido una necesidad de buscar recursos, crear artilugios, máquinas, para trabajar menos, tener más ocio, producir más y a menor coste, lo cual en la actualidad se ha visto incrementado por la incorporación cada vez mayor de la Inteligencia Artificial, la cual, si no se pone límites, podrá llegar a sustituir al hombre en multitud de actividades. Cuando ello se produzca, y la sociedad se haya acostumbrado a los robots, surgirá la necesidad de algo más cercano, menos frío, algo vivo, clonando primero a animales extinguidos, como mascotas, o para crear un parque jurásico, y posteriormente homínidos, como los neandertales.

La novela, plantea este futuro distópico, sin profundizar sobre cuestiones legales, éticas y morales, simplemente contando la lucha de la madre de alquiler (Tessa) con su hijo neandertal (Lars), y la empresa (Cariyax), que, sin ningún escrúpulo, la engaña y se quiere apoderar a toda costa de su hijo, al considerarlo su creación, su propiedad.

Su lectura es amena y ágil, creando una gran empatía en el lector con Tessa y sobre todo con su hijo, Lars, sintiendo la necesidad de cuidarlo y protegerlo. 

El final de la novela también tiene algún paralelismo con la actualidad, la aparición de un virus letal, que se contagia por el aire, si bien en la novela se asocia al deshielo debido al cambio climático, ante el cual los seres humanos perecen y los neandertales son inmunes, dando un giro irónico al relato, que hace que el lector se plantee una gran pregunta ¿Los avances científicos y tecnológicos nos llevan a un futuro mejor, o nos llevan volver al pasado o a nuestra propia extinción?

Pepe

Con la ciencia ficción me pasa como con el jazz: me acabarán gustando. Y esta novela podría ser una buena puerta de entrada al género, pues sus planteamientos son básicos, en el buen sentido, lejos de artificios y complejidades para niveles más avanzados.

Estilo narrativo sencillo, entretenido y con la sola pretensión de entretener y de reflexionar a la vez con un futuro que ya está aquí desde Dolly (que sepamos).

Escenario climático y social venidero, las mismas potencias disputándose la parte del pastel sin muchas restricciones éticas o de legalidad y, entre medias series humanos que piensan que la dignidad está por encima.

Premonitoria?

Raimundo


Me ha resultado entretenido e interesante. Lenguaje claro y conciso, personajes interesantes y una hipótesis q es de semi-ciencia ficción pues el final de la novela es algo que se viene anunciando por la ciencia ... La aparición de enfermedades -no tanto por el deshielo del Ártico como por el del permafrost siberiano- frente a las q no tendríamos inmunidad.

Como hemos dicho a veces no hace falta escribir 500 páginas para crear una buena historia

Javier

Me ha parecido una obra de ciencia ficción sencilla, amena y bien escrita. Un buen relato para iniciarse en la ciencia ficción. No me parece  arriesgada en cuanto a su previsión de futuro cercano pero sí es interesante su planteamiento: la excesiva intrusión de la tecnología en la vida, las consecuencias indirectas cambio  climático, el uso cada vez mayor  de la inteligencia artificial, los "vientres de alquiler ",la clonación . La clonación  es desde hace años una posibilidad, clonar seres humanos se considera una aberración pero ¿Y clonar un neandertal?¿Y hacerlo para explotarlo como mano de obra esclava? Después de todo es otra especie...

Toca muchos temas y creo que  podría desarrollarse mucho más.

Jose


NUDOS Y CRUCES, de Ian Rankin

El 22 de febrero comentamos NUDOS Y CRUCES del escritor escocés Ian Rankin

NUESTROS COMENTARIOS:

Es una novela policíaca bastante tradicional: el protagonista es un héroe traumatizado que ejerce de antihéroe (aparente), con una vida desestructurada, alcoholizado,  enganchado al tabaco, con una fuerte tendencia a la promiscuidad, frecuentado de los ambientes más degradados... El caso, como no, un criminal en serie. 

Los personajes no están mal definidos, tienen rasgos psicológicos pero les falta el aspecto emocional. 

La novela tiene dos partes: la primera, que ocupa casi dos tercios, carece de ritmo y de emoción,  con el caso como telón de fondo, nos muestra la vida del protagonista, sus conquistas "amorosas", su poco destacado trabajo policial y sus borracheras, creando una historia aburrida, que invita a dejar la lectura; la segunda, con más ritmo, entra de pleno en el caso, aunque de una forma un tanto forzada,  "hipnótica", donde carece de importancia la investigación,  lo fundamental es una pseudo-acción, basada en las elucubraciones autoculpabilizadoras del personaje y su continuo trasegar de whisky,  para desembocar en un desenlace bastante decepcionante y absurdo. 

Por otra parte, emplea un narrador omnisciente, pero nada aséptico, un narrador que no pierde la ocasión para adoctrinar, para moralizarnos, con una ideología bastante carca: una visión siempre sexualidad de la mujer, una visión añorante de otros tiempos, una valorización de los valores viriles de la milicia, un desprecio de la juventud y de las ideas progresistas... 

Desde mi punto de vista es una novela bastante aburrida,  inconsistente, donde el caso no evoluciona (pega un salto)... Yo creo que es una novela para la presentación de los personajes, fundamentalmente del protagonista, de ahí  la gran importancia que se da a la vida y milagros del protagonista.

César


Corta novela en la que el tema policial se trata más en los personajes y las relaciones entre ellos que en la investigación y la acción policial. Hay muy poca investigación, poca acción y casi nula intriga. Otra parte importante de la novela la dedica a la ciudad de Edimburgo pero no como la verían los turistas sino la parte más oscura.

Se centra, sobre todo en la primera parte, en presentarnos al sargento John Rebus, un policía de Edimburgo que presenta unas características similares a las de muchos detectives famosos: Bebedor y fumador, aislado, sin amigos, divorciado, poco valorado por sus superiores, …con problemas ¿depresivos? motivados por su paso por las SAS (fuerzas especiales del ejército británico). El tema central es el secuestro y asesinato, sin abusos sexuales, de varias niñas con edades cercanas a los 10 años.

De pasada introduce otros aspectos para ¿completar?: Los espectáculos de hipnosis, el tráfico de drogas en los está implicado el hermano del protagonista, y el trabajo de un periodista encargado de la sección de sucesos.

Hace mucha referencia a la novela Crimen y Castigo de Dostoievski (ya la leímos en este club) y de pasada al Doctor Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson (¿deberíamos leerla en el club?).

Me ha llamado la atención: El juego de las tres en raya (no el que jugamos aquí) con el sistema para no perder y la mención del ladrón de guante blanco Beacon Brodie.

Dos cuestiones que no me creo del todo: 

- El policía Jack Norton con 35 años lleve 20 años de servicio en el cuerpo.

- En la biblioteca REBUS desarma de un manotazo a Gordon Reeve; pero inmediatamente este le dispara.

Julio

Varias niñas han sido secuestradas en Edimburgo y le encargan el caso a John Rebus, policía alcohólico, creyente y atormentado por algo que se desvelará a lo largo de la novela.

El asesino está dejando unas notas en la casa de Rebus a ver si es capaz de sacar conclusiones, pero solo a través  de una sesión de hipnosis con su hermano empieza a ver pistas.

Un profesor le manda un acróstico donde aparece el nombre de su hija y el criminal, conocido, le espera en una carrera contra reloj.

Novela con ritmo desigual, no muy original y con final precipitado, pocas veces logra atrapar y llega a aburrir, ofreciéndonos un Edimburgo sórdido de delincuentes, periodistas sensacionalistas, portales con olor a pis de gato y drogadictos.

Novela pasajera que no abrirá grandes debates (supongo) sin estar mal narrada pero con mucho estereotipo y poca intriga, aparte de personajes un tanto anodinos.

Raimundo


Rankin es, para mi, el mejor representante de la novela negra tradicional en Europa. Rescata en sus novelas un aspecto casi siempre olvidado en Europa, es especialmente en España: los aspectos, la crítica social. Edimburgo es, en realidad, el principal personaje de la novela. Rankin nos muestra la realidad social de Gran Bretaña en los años 80, un país desestructurado en lo social y arruinado en lo económico por el thatcherismo. A partir de aquí, el caso policial es una anécdota que permite al personaje moverse por los tugurios de una ciudad empobrecida que oculta la realidad. Rebus aparece aquí como un tipo traumatizado, individualista, descreído, que en sus sucesivas novelas irá cambiando, ajustándose a los cambios de la sociedad británica. Al ser su primera novela, posiblemente sea de las más flojas, de las más dubitativa, pero posteriormente alcanA un nivel muy notable. Recomiendo, por encima de todas, "Black and Blue".

Jorge


Estoy de acuerdo con casi todo lo dicho por César, Julio y Raimundo. También me di cuenta del error que apunta Julio al final. Me parece una novela corta a la que, paradójicamente, le sobran páginas; y eso que con tantos minicapítulos hay menos novela de la que parece. Supongo que Ian Rankin es escocés,  pero ni de lejos escribe como Philip Kerr. De acuerdo con Jorge en que es una novela floja

Jose


Reconozco que las novelas de niñas secuestradas y asesinadas, asi de entrada, me empiezan a aburrir un poco. En los últimos años ha habido una sobreabundacia de este supuesto subgénero, cada vez  más truculento.

Con este planteamiento inicial podemos esperar ciertos elementos que, con matices, se repiten en todos los casos: un asesino (si  hay niñas muertas, los asesinos son varones) con un grado variable de patología mental, que acecha a sus víctimas y las asesina por un impulso interior irrefrenable. También  espero algo de truculencia, de violencia gratuita y de pulsión sexual.

En el otro lado  habrá un policía, un investigador o alguien con la suficiente capacidad para estar a la altura intelectual del asesino e ir descubriendo las pistas que le acerquen a descubrir su identidad y los motivos que le han llevado a llevar a cabo sus actos criminales.

Casi de todo esto hay en NUDOS Y CRUCES, incluso hay más cosas, que, en mi  opinión, hacen de la novela una lectura entretenida.

Está el personaje de John Rebus, con toda su carga emocional alterada, trabajando para  la policía de Edimburgo en la resolución de unos asesinatos de niñas en los que va  a ser protagonista  involuntario. Están sus  compañeros y compañeras  policías que nos muestran su forma de trabajar a plena dedicación y con sus cinco sentidos. Un elelmento muy importante es la propia ciudad de Edimburgo. Después  de leer la novela apetece, a pesar de la lluvia, pasearse por sus calles recomendadas para turistas  y evitar las zonas donde es mejor queun turista  no pise en su deambular por la ciudad. Y finalmente está el asesino, que en este caso me parece lo más débil  de la novela, aunque tenga el oficio de bibliotecario infantil, una profesión que no debería tener ningún personaje literario indigno.

Para ser la primera novela de la saga de John Rebus, NUDOS Y CRUCES resulta entretenida y muestra a un protagonista que, una vez despojado de sus complejos y obsesiones, va a estar plenamente capacitado  para enfrentarse al crimen y al delincuencia de la ciudad.

Juan


Novela centrada en el inspector de la policía de Edimburgo, John Rebus. Personaje que reúne casi todos los tópicos del detective, inspector, o investigador de la novela negra, con el añadido de leer la biblia, y con un argumento también recurrente, el secuestro y asesinato de unas niñas, sin bien en este caso sin que haya nada sexual, ni sadismo, en dichos hechos, y con un asesino que busca venganza.

Rebus, tiene un pasado que le persigue, que había reprimido, por miedo a recordar todo lo que había sufrido. Siendo incapaz de ver en los mensajes que el asesino le envía, la relación entre ellos, y el secuestro y asesinato de las niñas. 

Solamente a través de la hipnosis, puede abrir sus recuerdos, y revivir lo sufrido en las fuerzas especiales SAS, la “cruz” como la llamaban, porque era un martirio, un calvario de marchas, instrucción, pruebas, y esfuerzo hasta el límite de la resistencia, que terminó siendo un verdadero calvario, cuando junto a su amigo Gordon Reeve, fueron seleccionados para un entrenamiento especial, que ponía a prueba su fortaleza física y mental, mediante verdaderas torturas. 

Los aislamientos, los chorros de agua fría, el hambre, los brutales interrogatorios, los llevan al borde de la locura, creando en Rebus y Reeve, un fuerte lazo de amistad, que queda palpable en este recuerdo de Rebus “Dos animales desnudos, temblorosos, con una bolsa atada a la cabeza, abrazándose para darse calor”. De la amistad al amor, hay un pequeño trecho, y Reeve se enamora de Rebus, no siendo correspondido por este, abandonándolo en aquel infierno.

Cuando secuestran a su hija, se empiezan a encajar las piezas, y se va viendo como el asesino tiene que ver con el pasado de Rebus, y con la locura de lo vivido en aquel entrenamiento especial en las SAS.

Si bien la novela tiene los tópicos clásicos de la novela negra, no aportando nada especial en su argumento, o personajes, si resulta entretenida, con momentos interesantes como es la hipnosis y los recuerdos de las torturas recibidas, así como el desenlace, cuando Rebus y el asesino se encuentran cara a cara y rememoran el pasado, ese cruel pasado que ha llevado al asesino a cometer esos asesinatos, solamente para vengarse de Rebus, así como la descripción de los  personajes, sobre todo de Rebus, y donde Edimburgo es un personaje más, haciendo referencia en algunas ocasiones al Doctor Jekyll y M. Hyde (El bien y el mal).

Pepe


miércoles, 3 de febrero de 2021

PAISAJE DE OTOÑO, de Leonardo Padura


Comentamos PAISAJE DE OTOÑO, el libro de Leonardo Padura que cierra la serie "Las cuatro estaciones", el lunes 1 de febrero, en plena tercera ola de una pandemia que nos obliga a reunirnos por Zoom.
Lo mejor es que nuestros comentarios están aumentando en extensión y en agudeza.

NUESTROS COMENTARIOS:

Es una novela bien escrita, donde el autor demuestra un gran dominio de la lengua castellana. Encontramos largas descripciones de personajes donde prima los aspectos físicos y sociales, descuidando los psi
cológicos y emotivos (ejemplos: páginas 54, 102 y 107). Así mismo no encontramos descripciones de los escenarios, de la ciudad,  con un fuerte subjetivismo y llenas de emotividad, fundamentalmente de sus calles (ejemplos: páginas 67 y 116) o casas (ejemplo: página 141). 

Todo ello con un lenguaje lleno de cultismos, mostrando el interés de lucimiento del autor, dándole un tono elitista a la obra, con semejanzas notables con la novelística decimonónica. 

El autor, con facilidad, abandona el hilo argumental para adentrarse en una serie de elucubraciones que tienen nada más que ver con la filosofía, con las ideas, con las emociones y problemas del personaje que con la historia del caso. 

Tiene una gran importancia la ciudad y el ambiente donde se desarrolla. La Habana se convierte en un personaje fundamental, una ciudad que muestra sus entrañas en un ambiente angustioso, bajo la amenaza de un gran huracán.  Pero esa especie de retrato se centra en sus élites, apenas se muestra su faceta popular, lo que me recuerda los libros de Donna Leon. 

Oro aspecto que me ha llamado la atención es su claro toque machista y homófobo en general, y del personaje en particular (ejemplos: páginas 39, 42, 68, 96, 97, 110, 118...) 

En cuanto novela negra, su argumento es simple, meramente anecdótico,  con un ritmo sumamente lento, inconexo,  a ráfagas,  carente de cualquier intriga y con un desenlace decepcionante en una confesión gratuita, bastante antes del final de la novela. 

Por contra, como novela vivencial, como historia del protagonista, tiene mucho más fuste, nos cuenta una crisis existencial de Mario Conde, la necesidad de romper con una realidad, con una monotonía absolutamente  insatisfactoria, todo ello en medio de un mundo vacío, dominado por la ambición y el engaño. 

Por ciertos elementos podríamos pensar que es una novela negra dentro del realismo social, en la línea de autores como Vázquez Montalban, Juan Madrid, Toni Hill o Julián Ibáñez,  pero como he comentado su entorno no es el de las clases populares y la pequeña delincuencia, sino la de las élites y la delincuencia de guante blanco.

César

----------------------------

Más q novela policíaca es una novela costumbrista aderezada con brotes tiernos de introspección psicológica y salsa de frustraciones sociales. El menú se repite una vez más en este autor.

La posible lógica del relato se rompe cuando se pone en boca del anciano Forcade la minuciosa historia del Buda de oro y de un tirón... En su estado cuasi moribundo las probabilidades de no morir asfixiado en el esfuerzo son inexistentes.

En fin, esta novela es como un enorme féretro cerrado con sólo cuatro clavos...

Javier

---------------------------------------------

La novela está centrada en el personaje creado por Padura, el policía Mario Conde, que da vida a una saga de cuatro títulos, conocidos como “Las cuatro estaciones”: “Pasado perfecto”-invierno, “Vientos de Cuaresma”. primavera, “Máscaras”- verano y “Paisaje de otoño”- otoño. Estaciones referidas al año 1989, en las que Conde se enfrenta a diversos casos, que, con su peculiar forma de ser, y basándose sobre todo en su intuición resuelve, arrastrando siempre un lastre de desencanto, frustración y nostalgia, que le llevan a renunciar a ser policía, en la novela Paisaje de otoño, cuando cumple 36 años.

Conde ha tomado la decisión de abandonar la policía, realmente nunca le ha gustado ser policía, y si no había adoptado antes esta decisión había sido por su fidelidad al mayor Rangel “el viejo”, pero ahora que había sido cesado era el momento de marcharse. Siempre ha querido ser escritor, escribir historias sobre la frustración y el engaño, el desencanto y la inutilidad, de “haber trastocado todos los caminos, con y sin culpa”. Pero antes de que le acepten su renuncia, el nuevo jefe de policía, le pide que investigue un crimen que acaba de suceder: un cubano con ciudadanía norteamericana, Miguel Forcade, que había vuelto a Cuba a ver a su padre enfermo, ha sido encontrado muerto con varios golpes en la cabeza, al parecer con un bate de béisbol, y castrado, en la playa del Chivo. El asunto tiene mayor importancia, porque Miguel Forcade, en los años sesenta había sido un cargo importante del Gobierno Cubano (jefe de la Dirección Provincial de Bienes Expropiados y Subdirector nacional de planificación y economía), y en 1978, se exilia a Miami, aprovechando un viaje a Madrid.

¿Qué le había impulsado a exiliarse a Miami?, ¿Cuál es el motivo real por el que Forcade vuelve a Cuba?, ¿Quién le mata?, ¿Por qué la castración?, son preguntas que marcan la investigación, y que en la primera conversación que mantiene Conde con el Mayor Rangel, ya se pone de manifiesto que “la crueldad infinita del asesinato tiene algo de sacrificio enfurecido, de venganza profunda, tal vez calculada durante muchos años y por fin ejecutada”, debía haber muerto por “una culpa antigua”, que quizá provenía de sus tiempos como gestionador de los bienes expropiados a la burguesía cubana, tanto de los que se pusieron a la fuga huyendo de la revolución, como los que se quedaron o no pudieron escapar. El Gobierno, en nombre del pueblo, lo expropiaba todo, entre lo que se encontraban joyas, obras de arte, antigüedades, acumuladas durante siglos por una clase social acomodada. 

Todo el relato, está ambientado en una Habana, inquieta y procupada, por el ciclón “Felix”, que se acerca con la fuerza devastadora que estos fenómenos tienen en el Caribe, lo cual añade la inquietud antes de la tormenta, el darse prisa en arreglar y recoger todo antes de que el fuerte viento se lo lleve todo por los aires. El ciclón se convierte así en un elemento de incertidumbre, pero también de purificación e iniciación.

Según va avanzando la investigación, se va descubriendo que el tal Forcade era un corrupto, que aprovechaba su status de poder para su propio interés. Lo cual dejaba claro que su vuelta a Cuba, tenía que tener un motivo muy importante (sobre todo económico), para arriesgarse a volver sabiendo que podría tener serios problemas. 

El conocimiento de la existencia de un cuadro de Matisse (Paisaje de Otoño), propiedad del “profeta de la prosperidad económica de Cuba”, Gómez de la Peña que prometía acabar con el subdesarrollo, el desempleo, la escasez, las diferencias sociales y hasta de baches en las calles, y que ahora era un ángel caído del régimen, al no haberse cumplido ninguna de dichas promesas, abre el camino a pensar que el motivo que ha traído a Forcade a Cuba, ha sido recuperar el Matisse, pues dicho cuadro, según afirma Peña, se lo vendió a él por unos 500 pesos, pensando que no tenía valor ninguno, pues era un inculto total en temas de arte. Luego se descubre, que las certificaciones de que el cuadro es el original son reales, pero el cuadro es falso. 

La investigación, nos lleva al padre de Forcade, un anciano enamorado de las plantas, y que dice tener ciertas dotes telepáticas, sus conversaciones con Conde, serán la clave para entender el motivo por el que Forcade vuelve a la Habana, y no es precisamente el Matisse, pero si otro objeto de gran valor económico. Ahora, solo falta saber, el ¿quién? y el ¿por qué?, y aquí es donde la intuición de Conde hace aparición, y da con la persona y el motivo del crimen, resultando ser una cuestión amorosa, enquistada con el tiempo. 

La novela, destila una fuerte carga de desencanto, de frustración, y de nostalgia. De desencanto con los principios, las enseñanzas, los valores recibidos desde niño por el régimen revolucionario, y que luego se pierden en la burocracia, los intereses, los favores, los abusos de poder, en definitiva, en la corrupción del sistema. De frustración, al no haber podido elegir lo que hacer con la vida, y seguir siempre el dictado del que decide o manda, y de nostalgia, al recordar la perdida infancia. Conde es un buen policía, pero sin vocación, que quiere ser escritor, en realidad podríamos decir que la novela la escribe Conde. Sus pensamientos, sus conversaciones consigo mismo, las descripciones de lugares de su barrio, de su Habana, de sus amantes o pretendidas amantes, la relación con sus amigos, sus borracheras, en definitiva, su vida, se ve reflejada como un fin de la historia en esta novela, donde el personaje quiere pasar página, y dejar que el pasado, arrasado por el ciclón, deje de ser presente para convertirse en memoria

Pepe

---------------------------------------

Un exfuncionario de alto rango del régimen cubano es asesinado a su vuelta a Cuba años después de haber desertado. El caso se lo asignan a Mario Conde, un policía de La Habana  que acaba de presentar su dimisión para dedicarse a escribir. Con su investigación empieza a surgir el pasado de los posibles implicados, a modo de pequeños relatos que enriquecen la novela; hay algunos guiños a Dashiell Hammet y su "Halcón Maltés ". 

Es una novela policíaca muy amena, bien contada -con su acento cubano y sin artifícios. Muy recomendable

Jose

-----------------------------------------

Como ya sabemos el resumen, al grano. Padura nos habla de La Habana y sus personajes, de temas como el amor, los celos, la venganza y, sobre todo de la amistad como base social para sobrellevar la penuria.

Vuelve a aparecer la figura del Conde, el antihéroe filosófico e íntegro que ni siquiera cree en sí mismo, pero sí en su círculo.

Critica social, de nuevo, en esta novela amena y con recursos narrativos sobrados, personajes entrañables y otros no tanto, pero que todos tienen sus sueños, unos con irse y los que se fueron con nostalgia desde Miami.

Y el huracán amenazante con destruirlo todo, pero a la vez como efecto renovador para volver a empezar y seguir viviendo, cada uno como mejor pueda, incluso escribiendo una novela.

Sigo recomendando leer a Padura.

Raimundo

-------------------------------------------------------

Intento buscar un paralelismo entre 'Paisaje de otoño' y algún concepto relacionado con la comida, el tabaco o el alcohol, términos que están bien presentes en la novela, y lo primero que se me ocurre es compararla con una salsa espesa, de esas que rebosan en el plato y cubren el ingrediente principal hasta ocultarlo de forma vergonzante, como si hiciese falta esconder la carne o el pescado que está al fondo del plato.

Es posible que esté rico y sabroso, y en su justa medida realce la delicadeza del plato, pero tomada en exceso, la salsa puede resultar hasta indigesta.

Algo así le pasa, con más intensidad en esta novela que en otras que he leído, al estilo de Leonardo Padura. Su prosa barroca inunda desde los soliloquios de Mario Conde hasta la descripción de La Habana, ya decadente, en los años previos a la Perestroika (1991)

Padura es capaz de entusiasmarse y elogiar lo mismo las bondades de Míriam, “aquella mujer rubia y comestible”, que los mocasines “cómodos hasta de mirarlos”, de suela levísima, del carcamal de Gerardo Gómez de la Peña.

Como siempre, lo que más me divierte son los personajes que aparecen en las novelas de Mario Conde. Su grupo de amigos y allegados siempre arropan al personaje y realzan el valor de la amistad frente a las estrecheces de la vida cotidiana en la Cuba de esos años, sin desdeñar las críticas a la burocracia, la corrupción y a la estricta planificación económica que, infaliblemente, acabará en fracaso y aumentará las privaciones de la población.

El resto de personajes abarcan diversas capas de la sociedad cubana: los policías, casi siempre honrados pero supeditados al poder político, los representantes de la vieja élite política que han caído en desgracia y malviven con los restos de su rapiña durante los primero años de la revolución, los exiliados que se marchan huyendo de la opresión política y viven añorando, aunque renieguen de ella, la tierra en la que nacieron y finalmente todo un muestrario de vividores, supervivientes y buscavidas entre los que Mario Conde, más taciturno y sentimental que nunca (no en vano abandona en esta novela la policía) se mueve como pez en el agua.

Juan

-------------------------------------

Novela entretenida y con buen ritmo de prosa y lectura. El protagonista, Mario Conde, inicia su relato siendo el mismo de siempre: un buen policía torturado por el presente marcado por la corrupción policial de su país y agobiado por la falta de futuro de su pequeño paraíso desangelado que le lleva incluso a pensar en un posible suicidio.

El ambiente en el que se resuelve el caso del asesinato de Miguel Forcade (lo encuentran muerto en la playa con un golpe en la cabeza y brutalmente castrado) está condicionado por el eminente huracán que cierne sobre la isla y su pase a la libertad fuera del cuerpo de policía. Si lo resuelve podrá tener una vida propia, escribir su novela y alejarse del mundo corrupto que conoce.

Cómo siempre gracias a sus amigos, a la buena comida y a su instinto, lo resuelve.

Llanos

------------------------------------------

Leonardo Padura es el autor de unos de mis libros favoritos: El hombre que amaba los perros. Esta novela es muy buena desde el punto de vista narrativo. Disfrutas de sus descripciones haciéndote partícipe del ambiente agobiante pero siempre conciliador de La Habana. Los personajes discurren por el hilo argumental, dejando una huella precisa que da agilidad al ritmo vibrante de las palabras. Para mi, el asesinato y su investigación esta en segundo plano; lo importante es la intensidad de los encuentros y desencuentros de una diversidad de personas que se hallan en situaciones límites. La solución al misterio lo veo forzado, pero en las que he leído del mismo autor pasa eso; pero merece la pena, oír el discurrir de las ideas de Conde, esas reflexiones en cuyas profundidades puedes atisbar algo semejante a tu propio desconocimiento. Y a veces es muy duro, revuelve sin piedad las miserias humanas, llegando a utilizar expresiones que pueden dañar tus oídos y tu entendimiento. Recomiendo "El Hombre que amaba los perros".

Eugenia

miércoles, 13 de enero de 2021

INDIAN COUNTRY, de Dorothy M. Johnson

El lunes 11 de enero de 2021 comentamos INDIAN COUNTRY, de Dorothy M. Johnson, un recopilación de relatos con temática western, del oeste, magníficamente editada por Valdemar en su colección Frontera. El libro abrió la colección en 2011 y ha sido objeto de diversas reediciones, lo que muestra su calidad y la excelente acogida por los lectores.

En nuestro club este libro ha sufrido los mismos avatares que señala Alfredo Lara en su excelente introducción: ha encantado a los que crecimos disfrutando con las películas del oeste y no ha interesado a los más jóvenes, a quienes la sola mención de indios, praderas o pistolas ya predispone negativamente hacia el género.

Independientemente de estas filias y fobias, los relatos de Dorothy M. Johnson merecen ser objeto de una lectura desapasionada. Muchos de ellos son notables y harán disfrutar también a quienes no sean amates del género.


NUESTROS COMENTARIOS

Para mi es una colección de relatos bastante irregular. Al ser relatos cortos y tener que concentrar la acción en pocas páginas, es necesario el seleccionar muy bien donde centrar la atención del relato. Por otra parte, su corta extensión, exige a su autor una habilidad especial para definir a sus personajes. 

En "La frontera en llamas" y en "Un hambre llamado caballo", lo complejo y largo del argumento y el afán de contar un montón de detalles hace que resulten faltos de profundidad, muy difusos, como si una persona cualquiera te "destripara" una película. La segunda me ha desilusionado profundamente, es de una calidad muy inferior a la película homónima,  está claro que el relato tan solo ha servido para aportar la estructura del guión,  a la que ha hecho falta aportar momentos de intensidad de otros relatos como "Marcas de honor". 

Para mi gusto hay otros relatos más cantados pero que siguen teniendo un argumento flojo, falto de intensidad, como "Reirse frente al peligro", "Más allá de la frontera" o "El incredulo". El resto de relatos, en general, están bien, son entretenidos y tienen algún pasaje emocionante. 

Son unos relatos que recuerdan a las novelas de género que leí en su momento de autores como Silver Kane, José Mallorquí o Marcial la Fuente Estefania. 

Yo me planteo que tipo de literatura es la del "oeste". Creo que tiene algo de novela histórica, ya que cuenta un momento histórico concreto, lo que en España vendría a ser un Galdos. Pero quizás la podríamos considerar como costumbrista y compararla con Valera y Blasco Ibañez.

César ---------------------------------------------


De los once relatos que forman INDIAN COUNTRY, dos han servido de base para realizar dos películas muy famosas (aunque "Un hombre llamado caballo" contiene elementos del relato del mismo título además de la escena que hizo famosa a la película, aquella en la que Richard Harris se somete al "juramento al sol", extraída de "Marcas de honor"). No me cabe duda de que el resto de los relatos tambien podrían haber servido de inspiración para otras películas o para novelas de más extensión.

La recopilación de Dorothy M. Johnson representa, desde distintas perspectivas, uno de los conflictos en la formación de los Estados Unidos, cuando se buscaba la ampliación de su frontera por el oeste a costa de ocupar el territorio en el que vivían las tribus que que lo habitaban ancestralmente. 

Los relatos están publicados de forma cronológica, desde los tiempos del desatre de Custer en Little Big Horn (1876) hasta los años de la II Guerra Mundial, y se ambientan en lo que es el actual estado de Montana, el lugar en el que la autora residió durante toda su vida.

En ese territorio ocurrió el enfrentamiento entre los colonos, que buscaban ocupar nuevas tierras y acceder a los yacimientos de oro que se habían descubierto en 1864, y las tribus indias (sioux, crows, pies negros y cheyennes son las que aparecen en los relatos) de las praderas, que en esa época necesitaban de las manadas de bisontes para su subsistencia.

La autora, entre otras virtudes, relata la confrontación entre dos formas de vida totalmente contrapuestas, sin tomar partido  por ninguna de ellas. Aquí no hay muchos buenos ni malos, o al menos están repartidos por igual. Tampoco hay visiones idealizadas del buen salvaje. Los indios pueden ser crueles y brutales con los blancos que capturan en sus incursiones e, incluso, con los miembros de su propia tribu que no tienen a nadie que los ayude.

La clave de la belleza de los relatos reside en sus protagonistas. Estos pueden ser tanto indios como colonos, muchachos con un viejo Colt en la mano, mujeres valientes, jovencitas secuestradas o ancianas que recuerdan el mundo que han visto cambiar, indios crow que atraen la mala suerte, niños que han tenido que crecer prematuramente o viejos que sueñan con revivir los años pasados en los poblados indios.

Nada sobra en estos relatos, tan escuetamente narrados y con unos finales totalmente imprevisibles. Hay mucho de nostalgia, de homenaje a los que formaron las fronteras de los Estados Unidos, aunque unos triunfasen y otros se quedasen en le camino.

Juan  ---------------------------------------


Desde mi infancia no había vuelto a leer un libro de “indios y vaqueros”, y ello me ha traído recuerdos de aquel fuerte de madera y aquellos muñecos de plástico, la caravana, y las tardes de invierno jugando a ser Gerónimo o el séptimo de caballería, o algún valiente pistolero, con mi pistola al cinto y mi sombrero de cowboy. Así como, aquellas series en blanco y negro en la televisión, del “Virginiano”, “Bonanza”, o “La casa de la pradera”. 

El género del “wester”, de “vaqueros”, o del “oeste”, lo hemos disfrutado sobre todo en el cine, y menos en la lectura, salvo por los tebeos,  por ello me ha gustado leer “Indian Country”, porque es una recopilación de relatos del viejo oeste, de los que han surgido alguna de las buenas películas del Oeste como “El hombre que mató a Liberty Balance”, o “ Un hombre llamado caballo”.

Los relatos, tocan con imparcialidad, y cierta suavidad, las luchas entre los indios y los colonos, la fuerza y sacrificios de unos y otros por sobrevivir, donde la muerte acecha en la soledad de la cabaña en medio de la nada, donde la protección de la familia, de la tierra, del porvenir, se convierten en la razón de ser. Quedando muy bien detallado el orgullo, el honor y el valor de los guerreros indios, de su búsqueda de su “medicina” de encontrar su “sueño”, la prueba del “poste”, todo ello, para convertirse en un gran guerrero admirado por su tribu. El honor es fundamental para un guerrero, así en el relato de “Marcas de Honor”, el viejo guerrero explica a los nuevos guerreros que se van a combatir en la segunda guerra mundial, que matar no era lo más importante, sino probar el valor de un hombre frente a la muerte, pues la muerte era el precio de la gloria. 

Es un libro ameno de leer, que nos lleva a la infancia, y que nos lleva a lugares y personajes, que nos son familiares, sobre todo por las películas del oeste que hemos disfrutado, en aquellas matinales de doble sesión.

Pepe  -------------------------

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...